¿Es mi hija/o un Niño Altamente Sensible?

Nunca pude imaginar que un hallazgo fortuito influyera tanto en mi vida. Desde que descubrí la existencia del rasgo de la Alta Sensibilidad, mi comprensión del mundo dio un giro de ciento ochenta grados.

Hace ya algún tiempo, realizando una búsqueda relacionada con mi trabajo, llegó a mis manos un documento que hablaba de Niñas y Niños Altamente Sensibles (NAS). Los primeros párrafos del documento, que leí inicialmente de forma superficial, hablaban de estadísticas e investigaciones relacionadas con la percepción de los estímulos.

No me paré a leer detenidamente el contenido hasta que una larga lista captó mi atención. En ella se enumeraban una serie de características que, al parecer, definían a las Niñas y Niños Altamente Sensibles (NAS).

Comencé a leerlas una a una y, casi sin darme cuenta, me olvidé por completo de mi propósito inicial, y comencé a pensar en mi hija.
¿Cómo podía ser posible que el 90% de las características que yo hubiera utilizado para describir a mi hija estuvieran escritas en esa lista?

  • Se queja de los ruidos.
  • Le molestan las etiquetas de la ropa y ciertos tejidos.
  • Descarta algunos alimentos por su textura.
  • Le gustan los animales y la naturaleza.
  • Le afecta la falta de sueño.
  • Tiene un bajo umbral del dolor.
  • Tiene una gran imaginación.
  • Le cuesta mucho tomar decisiones.
  • Se plantea preguntas inusuales.
  • Es sensible a las emociones ajenas.
  • Le interesa algún tipo de expresión artística.
  • Comprende conceptos complejos.
  • Defiende fervientemente las normas.
  • No tolera la injusticia.
  • Le cuestan los cambios.
  • Evita competir.
  • Prefiere colaborar.
  • Le gusta estar a solas o con poca gente.
  • Sus respuestas emocionales son muy fuertes.
  • Muestra timidez.
  • Se asusta con facilidad.
  • Es perfeccionista.

Cuando leí la lista por completo, comencé a notar como el calor me invadía y coloreaba mis mejillas. Parecía que la cabeza me iba a explotar. Me sentía como en uno de esos programas de cámara oculta.

Sin pensármelo dos veces comencé a realizar una exhaustiva búsqueda de información con la que, efectivamente, corroboré que mi hija era altamente sensible y pude comprobar que yo también lo era. Asimismo descubrí, entre otras cosas, los cuatro pilares básicos del rasgo, tanto en adultos como en niñas y niños:

  • La manera intensa y profunda de procesar la información.
  • La tendencia a la sobre-estimulación.
  • La empatía.
  • Y un gran desarrollo de los sentidos, que son más sensibles al más sutil de los estímulos.

Una de las cosas que más llamó mi atención, y que me hizo ponerme alerta, es que las niñas y niños con TEA y con Altas Capacidades son a menudo también Altamente Sensibles, y que el rasgo puede ser confundido con el TDA y el TDAH.

Pasé varios días completamente centrada en este tema, dedicando cada minuto que pude a continuar con mi investigación. Una doble sensación me tenía completamente descolocada, pues, por un lado, mi reciente descubrimiento estaba dando sentido a muchas cosas que hasta ahora no entendía pero, al mismo tiempo, cada nueva información daba lugar a nuevas dudas, sobre todo en lo relativo a mi hija.

Tenía ante mí las herramientas para guiarla, pero aún no sabía bien cómo usarlas. Educar a una hija o a un hijo no es algo sencillo. En el caso de las Niñas y Niños con Alta Sensibilidad no podemos olvidar que, a menudo, deberemos tratar con más cuidado muchos aspectos que en otras niñas y niños no adquieren apenas importancia, pero eso no les hace ser menos fuertes.

No eres una oruga… ¡eres una mariposa en potencia!

Podríamos decir que son como las orugas: parecen pequeñas y discretas pero si tienen todo lo que necesitan, tarde o temprano, se convertirán en bellas mariposas. Son justamente esas cosas, esas pequeñas peculiaridades, las que hacen que estas personitas le den a nuestra vida una belleza y una chispa especial.

Yo voy aprendiendo poco a poco, sigo documentándome, compartiendo experiencias, pidiendo consejos, y atesorando estrategias y trucos que puedan ayudarme a guiar a mi pequeña chispita por el mundo, por sus emociones y por sus intensos estímulos y sensaciones.

En realidad, cada día soy más consciente de que, al mismo tiempo que ella aprende de mí, yo voy aprendiendo de ella, y nos ayudamos mutuamente con nuestros miedos y dificultades.

A menudo me pregunto como seríamos si no fuésemos Altamente Sensibles. No conozco la respuesta, lo que sí sé es que, a pesar de nuestros muchos fallos, me encanta como somos y que no nos cambiaría por nada del mundo.

Si deseas saber si tu hija o hijo es altamente sensible, puedes hacer por ella o él el Test NAS desarrollado por la Asociación Española de Profesionales de la Alta Sensibilidad (PAS España) con el objetivo de ayudar a identificar las características de la Sensibilidad de Procesamiento Sensorial SPSN en Niños.

Nunchi

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