Soy

Orgullosa y agradecida de ser altamente sensible. Creo que ha sido una fortuna haber descubierto la existencia del rasgo, porque me ha permitido conocerme mejor y entender a los demás. Cada día es, para mí, una aventura. Vivo cada instante con gran intensidad, recibiendo a través de mis sentidos infinidad de mensajes que debo procesar. Además, soy madre de una niña altamente sensible que, al igual que yo, se ve abrumada frecuentemente por el exceso de información que recibe.

Le doy mil vueltas a todo, resultándome especialmente difícil la toma de decisiones… Elegir unas zapatillas puede ser un verdadero reto existencial. Tengo un oído muy desarrollado, por lo que no soporto los sonidos altos. Soy especialmente sensible al color y a la luz, pudiendo llegar a enloquecer con la tonalidad de una bombilla. Me encanta disfrutar de mis rarezas, como inventarme nombres con las matrículas de los coches, contar las baldosas de las aceras, caminar solo por las partes blancas de la calle…

Soy una enamorada de los libros y extremadamente creativa. Tengo ideas cada segundo, que intento plasmar en todo lo que hago: en mi trabajo, en la costura, en las actividades que comparto con mi hija, en las conversaciones que tengo con mis amigas, en mi día a día… ¿Por qué hacer las cosas como todo el mundo las hace si puedo darles mi toque personal?

Mi día debería tener mas horas, así que no paro de hacer listas, y de escribir cuadernos, para no olvidarme de cumplir ninguno de mis sueños.

Me gusta ver siempre el lado mágico y positivo de las cosas. Pienso que, aunque la realidad en ocasiones es muy dura y nos da golpes que nos hacen caer y levantarnos mil veces, eso nos hace reinventarnos y sacar una versión mejorada de nosotros mismos que hace que la vida se convierta un guión increíble en el que suceden cosas maravillosas.